Nahui Olin, desdicha y esplendor
María del Carmen Mondragón Valseca (también conocida como Nahui Olin) (8 de julio de 1893 - 23 de enero de 1978) fue una pintora y poetisa mexicana que nació en laCiudad de México, hija del general Manuel Mondragón, en el seno de una familia acaudalada del Porfiriato, a finales del siglo XIX. Todos sus contemporáneos describieron su hipnótica y erótica belleza, la cual puede ser fácilmente constatada por las muchas fotografías que de ella existen.
 

Nahui Olin, aún siendo niña, fue enviada por sus padres a cursar la educación básica en ParísFrancia, en un internado donde también aprendería sobre diversas artes, como la danza clásica, la pintura, la literatura y el teatro. Ese viaje le dio la oportunidad de desarrollar sus dos grandes pasiones artísticas: la pintura y la poesía. Sólo una mujer cuyos ojos fueran a la vez sol e infierno, puerta de la provocación y del escándalo, podía llegar a llamarse así; una niña de diez años con alcances para escribir: “No he vencido con libertad la vida, teniendo derecho a gustar de los placeres, estando destinada a ser vendida como los esclavos, a un marido”.

Desde pequeña se caracterizó por tener un carácter firme e impulsivo. Al pasar la adolescencia regresó a la Ciudad de México y se enamoró de un joven cadete, llamadoManuel Rodríguez Lozano. A los veinte años, ávida por conocer otros aspectos de la vida, decidió establecerse en pareja y contraer matrimonio; sobrevino la lucha revolucionaria y ambos decidieron partir a Europa. Se instalaron primero en París, donde establecieron vínculos con algunos de los personajes más importantes de la escena artística de entonces, entre los que se contaban Pablo Picasso y Diego Rivera.

La relación de pareja comenzó a deteriorarse hasta el punto que, después de ocho años de matrimonio, Carmen decidió regresar sola a su país. En 1921, ya de regreso en México, Mondragón se sumerge en la vida artística del país, desayuna con José Vasconcelos y cena con Xavier Villaurrutia, donde platican del “Ulises”, el teatro que habían fundado Antonieta Rivas MercadoSalvador Novo y el mismo Villaurrutia. También posó para Diego Rivera. Poco tiempo después inició una intensa y tormentosa relación, cuando conoció en una exposición pictórica al destacado artista plásticoGerardo Murillo, quien era conocido como Doctor Atl. Su talento la cautivó de tal modo que decidió visitarlo en su casa; así fue como muy pronto iniciaron una relación amorosa que se mantuvo por casi cinco años y de la que sobreviven más de doscientas cartas escritas por ella y varias obras que la retratan firmadas por él. Es en ese momento de su vida donde Carmen asume el nombre deNahui Olin, palabras que recuerdan la fecha que en el calendario azteca era consagrada a la renovación de los ciclos del cosmos.

Nahui Olin compartía largas veladas bohemias junto a Dolores del RíoGuadalupe MarínAntonieta Rivas MercadoMaría Tereza MontoyaFrida KahloTina ModottiLupe Vélez y María Izquierdo, José Vasconcelos Calderón, Diego Rivera, José Clemente OrozcoDavid Alfaro Siqueiros.

Mondragón formó parte de ese grupo de talentosas mujeres que durante las décadas de 1920 y 1930 produjeron uno de los períodos más activos y fascinantes de la cultura y el arte en México.

Si bien varias de sus pinturas y poemas no carecen de talento, Carmen Mondragón debe su celebridad más a su biografía que a sus trabajos. Fue una mujer que siempre gozó y exaltó su sexualidad. En Hollywood posó desnuda para el fotógrafo Edward Weston, en lo que es quizás la mejor serie de retratos del estadounidense.

A los cuarenta años conoció a Eugenio Agacino, quien era capitán de un barco. Mondragón y Agacino formaron una espléndida pareja, según testimonios de la época. Y, luego de tener y abandonar a varios amantes, se retiró de la vida pública.

Después de una época de paz, sobreviene una nueva tragedia en su vida, Agacino muere en el mar. Esto fue un golpe del cual Carmen jamás se recuperaría. Se retira de la vida pública: para 1934, luego de la muerte de su último amor, Eugenio Agacino, Nahui optó por la soledad que, al mismo tiempo, le permitió consagrarse por completo a la escritura y dedicar sólo un poco de tiempo a la pintura.

En los últimos años de su vida vivió, con sus gatos, en la casa de la calle General Cano en Tacubaya que heredara de sus padres, desempeñándose como maestra de pintura en una escuela primaria y sostenida apenas por una beca que, mes con mes, le dabaBellas Artes. Andaba por la calle vestida con harapos, y decía que era la dueña del Sol: cada mañana, lo hacía salir con su mirada, y cada noche lo devolvía al ocaso. Se convirtió en un personaje triste para todos, menos para ella, que seguía orgullosa de su cuerpo y su pasado. Nunca pudo olvidar a Eugenio: hasta su muerte colgó en su casa una sábana donde había pintado a su amante capitán, y dormía abrazada a ella.

Muy enferma, pidió a sus sobrinas que la trasladasen a la recámara donde nació, y el 23 de enero de 1978, Nahui Olin cerraría para siempre sus bellos y enormes ojos verdes.

En su obra, literaria y pictórica, la sexualidad aparece casi como obsesión, lo mismo que la adoración a sí misma y el disfrute de sus amores. Sola y rodeada de gatos. Hacia el final de su vida, su lucidez se deterioró.

Al igual que con Frida Kahlo y Pita Amor, en México existe un reciente y renovado interés por su vida y su obra.

Los restos mortales de Carmen Mondragón descansan en el Panteón Español en la Ciudad de México. En el cuartel “Y” fosa 503, junto con su hermano y su sobrina.

Si la Ciudad de México pudiera simbolizarse en una mujer la elegida sería Carmen Mondragón (Nahui Olin, 1893-1978). Carmen Mondragón en la casa de los espejos que multiplican sus imágenes al infinito, en los extremos del inmenso placer y el supremo dolor, en la contradicción insalvable entre la belleza sin límites y la fealdad esperpéntica, en el contraste entre lo más público y lo más misterioso, la intimidad secreta que ya nadie descifrará.


Hace veinte años, a partir de su redescubrimiento por Tomás Zurián, pareció que Nahui Olin tendría la vida perdurable del mito al mismo nivel de Frida Kahlo, Antonieta Rivas Mercado o Tina Modotti. Los elementos estaban allí y sin embargo nada de esto ocurrió. Un misterio más entre los muchos que rodean a esta fascinante mujer, quizá más trágica aun que sus contemporáneas. A ellas está ligada por varios vínculos: fue la única modelo a la que Diego Rivera pintó a lo largo de treinta años, la amiga de Tina retratada varias veces por Edward Weston, la esposa de Manuel Rodríguez Lozano, el gran amor de Antonieta, aun en mayor medida tal vez que José Vasconcelos.



No le faltó la consagración literaria: Gentes profanas en el convento (1950), la única y extraña novela del Dr. Atl, es un canto de amor a quien él mismo bautizó como Nahui Olin. Un canto que a diferencia de otros monólogos eróticos da la palabra a la protagonista, la deja hablar a través de cartas que, si no son inventadas por Gerardo Murillo, representan lo mejor de su extravagante obra literaria.

Las nupcias y los crímenes

Patricia Rosas Lopátegui, quien ha hecho todo por la obra y la memoria de Elena Garro, acaba de publicar en las ediciones de la Universidad Autónoma de Nuevo León un volumen (nunca mejor empleada la palabra) de 657 páginas, tan inmanejable como indispensable: Nahui Olin sin principio ni fin: Vida, obra y varia invención.

Reúne todos sus libros, un gran número de ensayos, artículos, comentarios, notas de prensa y unas cuantas imágenes, muy pocas si se comparan con las que aparecen en Una mujer de los tiempos modernos (1992), el ya inconseguible libro-catálogo de Zurián, y en La mujer del sol de Adriana Malvido. ¿Dónde estarán los desnudos que le dibujó Jan Charlot? Y es imposible no echar de menos la foto nupcial: la muchacha de veinte años con el cadete adolescente que iba a ser el pintor Manuel Rodríguez Lozano (1895-1971), el auténtico Beltenebros capaz de convertir en sufrimiento y muerte las vidas que cruzaron por su camino.




La boda en sí es un enigma. Se casan, se supone, por voluntad del general Manuel Mondragón. Pero tiene lugar en agosto de 1913, dos meses después de que el usurpador Victoriano Huerta ha enviado al exilio a su cómplice y fugaz ministro de Guerra. Como para que no entendamos nada de nada, la madrina es doña Sara P. de Madero, ¿a los seis meses del asesinato de su esposo y la vivisección de su cuñado?
Mondragón y, como es natural su hija, insisten: él no tuvo nada que ver. Sin embargo, el gran artillero inició en Tacubaya el cuartelazo, empleó su ciencia y sus cañones en destruir durante nueve días la ciudad porfiriana y estaba en la Ciudadela mientras le sacaban los ojos y castraban a Gustavo Madero. Los crímenes de la “decena trágica” no prescriben ni se perdonan. Son para nuestra historia lo que el colaboracionismo pronazi para los franceses. Quizá la sangre de febrero haya caído sobre Carmen Mondragón. Ella, por supuesto, no tiene culpa alguna. Tal vez así se expliquen las desgracias de su existencia y su hasta hoy relativa oscuridad.



Otro misterio atroz: el bebé muerto. ¿Lo asfixió en la cuna su madre, lo estrelló su padre contra el suelo? O bien ¿todo es la más infame de las muchas calumnias contra una mujer que se atrevió a desafiar como nadie lo había hecho las furias combinadas de la hipocresía mexicana, la envidia por su belleza incontrastable y nuestra pura y simple maldad humana?

Los amantes en el convento

Para iniciar los años veinte mexicanos, el imperio de la juventud y el talento, la era de la revolución estética y sexual, la orgía perpetua y la danza que gira sobre los cadáveres acumulados por la primera Guerra y la lucha armada que no terminó aquí hasta 1929, Carmen Mondragón y Gerardo Murillo se unen en el fuego de una pasión que no es lugar común llamar volcánica si se trata de un hombre que consagró gran parte de su vida y su pintura a los volcanes.

(Un paréntesis: se dice que el gran poeta argentino Leopoldo Lugones le dio en París el nombre a medias nahua. Con todo, en el Diario de Gamboa aparece ya como Dr. Atl muchos años antes del encuentro con Lugones.)
Se adueñan del convento de La Merced, devastada joya entre muladares. Tan intensos como los actos sexuales son los pleitos y las escenas. Nahui es en boca de Atl el amor de su vida y al mismo tiempo mon dragon, “mi dragón”.


La niña inteligente y sensitiva que había sido Carmen se convierte bajo el estímulo de Atl en pintora y escritora. Sus poemas delirantes rompen con todo, constituyen verdadera antipoesía y deben formar parte del vanguardismo mexicano. P. R. Lopátegui pone ahora a nuestra disposición lo que nadie había visto en casi un siglo. Al mismo tiempo, otro enigma, Nahui Olin insiste en estudiar taquigrafía y mecanografía como cualquier muchacha pobre de la época.

Elogio de la desnudez

Metafórica o literalmente, Nahui Olin está siempre desnuda. Con la efímera gloria de su cuerpo va por el mundo, posa para Rivera y para el fotógrafo Garduño. Se atreve a montar la primera exposición hecha aquí en que reta a todos con esa desnudez que en las fotos la voracidad del tiempo no ha marchitado.



Tiene amores con uno y otro hombre sucesiva o simultánemente.

Por fin encuentra la estabilidad en Eugenio Agacino, un capitán de la Compañía Trasatlántica Española. Se aman apasionadamente en el barco, en La Habana, en Nueva York. El hechizo dura un año. En la navidad de 1934 Agacino sufre la menos poética de las muertes: intoxicación por mariscos. Nahui se queda esperándolo en el muelle de Veracruz. Allí la ve Germán Lizst Arzubide: deshecha, demente, sucia, sin un centavo, caída para ya no levantarse jamás.


En el fondo del pozo

 El descenso al infierno es una espiral sin sosiego que dura cuarenta años. En todas las mitologías la joven y deseable hechicera al hundirse en el naufragio de la vejez se transforma en la bruja a quien los niños apedrean y todos rehuyen. Por fortuna, no hay una sola imagen de la Nahui de esos años interminables. El espectro que espanta en la Alameda y dilapida su salario miserable en dar de comer a los gatos errantes, la señora más que obesa y ataviada con elegantes harapos. Y “en el fondo del pozo /los dos ojos”, como en Piedra de sol. Los imborrables ojos verdes de Nahui Olin.


Todos los que pasaban su día y su noche en la Avenida Juárez que se llevó el terremoto huían al verla. Sólo Homero Aridjis la dejó acercarse y pudo entrar en su casa. Algún día escribirá esas “Variaciones sobre Nahui Olin” que prometió en aquel momento.
Más aterrador era ver que Rodríguez Lozano se acercaba a la mesa del café en busca de halagos y reconocimientos. Como nadie se los daba su venganza era pendejear a todos: “¿Diego? Es un pendejo. ¿Orozco? Es un pendejo. ¿Tamayo? Es un pendejo.” Decía Monsiváis: “México es cruel. Así vamos a terminar también nosotros.”




La sombra de los amores

Todo concluye y no se acaba. En el velorio del Dr. Atl en Bellas Artes apareció de pronto la espectral Nahui Olin. Ya en estos años su único lujo y su último placer era cenar de vez en cuando en el Casino Español. Murió en la miseria, en la locura, en el dolor y en el olvido. Pero ha regresado, joven de nuevo, otra vez desafiante. Al terminarse la restauración el convento de La Merced, el más hermoso claustro de nuestra arquitectura colonial, será el cenotafio en que cada noche se unirán para siempre las sombras de los amantes.
algunas pinturas estilo Naif de Nahui


Nahui y Agacino entre palmeras (1934)


Nahui y Agacino en Cuba
Nahui Olin y Agacino frente al mar
Nahui y el hombre del clavel
Nahui y Lizardo en Acapulco
Nahui y Matías Santoyo
Hombre joven y Nahui en penumbre
Apoteosis del General Mondragón
Flamboyán
Caserio frente al mar
Bajo los floripondias

Dulces recuerdos de mi casa
Bautizo
En el panteón
Nahui en una corrida de toros
Gato en el jardín florido
Menelik
Gato
Roerich
Gatos
Mi perrita
Autorretrato en el puerto de Veracruz
autorretrato
Autorretrato en los jardines de Versalles
detalle de autorretrato
autorretrato
Nahui y Agacino bailando en la proa del barco Habana, en Nueva York
Nahui y Agacino frente a la isla de Manhattan
autoretrato
En la obra de Diego Rivera


Teatro Insurgentes



 
como la musa de la poesía erótica
mural Día de Muertos
Palacio Nacional
La Creación. (1922)

Documental sobre la vida de Carmen Mondragón (Nahui Ollin), hecho en 1995 en la UDLA-Puebla por Javier Méndez y Ana Franca Álvarez para la clase de Video


















Fuentes: 

http://www.proceso.com.mx/?p=301399
http://es.wikipedia.org/wiki/Carmen_Mondrag%C3%B3n
http://www.myspace.com/verdaderanahuiolin
http://comoeneltianguis.com.mx/2011/07/22/para-calzarme-nahui-olin

Grace Jones - Corporate Cannibal (por GraceJonesTV)

Amedeo Modigliani e gli artisti di Parigi (por Andrea Costantino)

Modigliani (por Rob Intheweb)

El exintegrante de la mafia ahora pintor Gaspare Mutolo exhibe sus pinturas creadas durante sus años de prisión en Roma.

Además, el Empire State cambias sus viejas luces por otras más brillantes y eficientes, y una exhibición con los cuadros que pintó Paul Gauguin en la bretaña francesa abre sus puertas en Francia.

Retratos rebeldes y revolucionarios de Eduard Manet

Manet, un rebelde y revolucionario de la pintura que estableció las bases del arte moderno.

Manet rompió con el sistema establecido en la época para reflejar la vida contemporánea en sus pinturas.

el muro de la discordia de Izak Walter Mora Marambio

fundamento curatorial

Fundamento curatorial – el muro de la discordia El proyecto Fondart 2012 Materialización de la agenda de proyectos visuales en la Sala Multiuso de la Biblioteca Viva Antofagasta marzo – noviembre 2012 fue postulado a la modalidad Mercados para las Artes, con el objetivo de dinamizar la escena local a través de varias líneas de trabajo con artistas, teóricos y curadores chilenos y extranjeros. Finalmente de los nueve proyectos expositivos en la Sala Multiuso BVAn realizados en el marco del proyecto, seis pertenecen a artistas emergentes locales, esto con el fin de lograr la visibilidad de las nuevas tendencias y medir el pulso, la estética y las áreas sensibles de los jóvenes creadores locales. Frente a la creciente demanda de parte de los emergentes y la ausencia de la oferta de formación universitaria en Artes Visuales en todo el Norte de Chile, el proyecto incorpora el taller anual de conceptualización y producción de la obra. Estas Capsulas de formación dictadas por la autora desde febrero y hasta noviembre 2012 en un bloque de 3 horas una vez a la semana y potenciadas por varios invitados de renombre nacional e internacional (Fernando Prats, Carolina Lara, Rodrigo Cepeda, Marcos Figueroa, Marisa Caichiolo), tuvieron como objetivo profundizar el trabajo ya desarrollado por los participantes y desarrollar nuevas ideas de manera metodológicamente profesional, contextualizados en el arte contemporáneo. La convocatoria de las Cápsulas superó las expectativas, llegando a doce participantes y seis exposiciones individuales en la Sala, lo que confirma una vez más el interés de los jóvenes artistas visuales por crecer, aprender y hacer visible su trabajo. Los participantes ingresaron a las Cápsulas a través de la revisión del portafolio, para a continuación desarrollar una nueva obra de acuerdo a la metodología del taller. Finalmente los que lograron llegar a una propuesta completa y que cumplía con los requisitos para ser expuesta fueron: Francisco Vergara, Fabián Mayta, Pamela Canales, Cappry Leiva, Camila Díaz y Izak. La intervención de este último en Av. Argentina ha provocado gran resonancia en medios de comunicación y redes sociales, lo que resulta relevante, ya que el público debe ser activo cuando se trata de espacio público. De otro lado la participación masiva en un debate sobre algo que pertenece al mundo de arte, tomando en cuenta nuestra realidad local, hay que considerar un gran logro. El desarrollo conceptual y formal del graffiti “El dulce derecho a mutilar” tuvo lugar desde el mes de septiembre durante las Capsulas, partiendo desde el concepto del “Muro de la discordia”, por todo lo que ha sucedido en este espacio a través del proyecto instaurado “Chile pinta” con las entidades involucradas y la posterior división de la escena local de graffiti. Las tensiones impregnadas en este espacio físico llevaron a Izak a reflexionar sobre los limites del derecho de imponer, borrar, anular y mutilar. Justamente la mutilación era el concepto que ocuparon varios de los escritores de este muro y Izak lo desplazó a lo simbólico y literal a la vez, ocupando el cuerpo femenino como una metáfora de la fragilidad de la libertad de expresión. La materialización del mural no forma parte de Fondart y fue financiada del bolsillo de autor, la relación con el proyecto Agenda se construye a partir de la Capsulas de formación, donde se genera la idea y se desarrolla la forma de la intervención, y finalmente a través de la exposición “El dulce derecho a mutilar” que se inaugura en la Sala Multiuso BVAn el sábado 23 de febrero a las 19:00 horas. En la exposición, que tiene como objetivo poner en valor y difundir el proceso de la creación del graffiti, se mostrarán los bocetos, el video instalación con stop motion del proceso, textos y elementos interactivos sobre la misma obra. A las 19:30 invitamos a todos los que tienen opinión propia sobre el trabajo de Izak, o sobre los límites de expresión en espacios públicos, graffiti, desnudez en la calle etc. a desconectarse de las redes sociales para participar en vivo y en directo, en el debate sobre la pertinencia y el posible impacto social de intervenciones como esta. Dagmara Wyskiel Autora y curadora del proyecto “Agenda” Magister en Artes Visuales, Universidad de Bellas Artes, Cracovia, Polonia

MIÉRCOLES, 16 DE ENERO DE 2013

“el dulce derecho a mutilar”

   Proyecto “El dulce derecho a mutilar” Graffiti y exposición Autor: Izak El proyecto de intervención en un muro de avenida Argentina con Homero Ávila (Antofagasta), se divide en dos partes: por un lado el graffiti pintado en esta intersección y luego una exposición con el registro del proceso de trabajo en la Sala Multiuso de Biblioteca Viva Antofagasta (desde el 23 de enero hasta fines de marzo de 2013). La obra está bajo la línea curatorial de Dagmara Wyskiel y es parte del proyecto Fondart Agenda de Artes Visuales. El concepto es la mutilación de parte de la sociedad al graffiti (como medio de comunicación) y viceversa. Bajo mi punto de vista, viene siendo cómo la sociedad impone censura y rechaza ciertos temas y lenguajes (incluyendo al graffiti) y cómo el graffiti mutila el velo que cubre a la sociedad exhibiendo temas sociales en su propio escenario: la ciudad, generando discusión y controversia en la opinión pública. CONTEXTO Pinté por primera vez en este muro a comienzos del 2006. El segundo graffiti era una pieza titulada “Sin censura parte 1”, donde hice varios desnudos en blanco y negro esperando la reacción del público, desnudos que por cierto buscaban toda la sensualidad y belleza femenina. Es bastante obvio que un escritor de graffiti sabe que lo que se pinte va a ser mirado por cualquier tipo de persona sin discriminar edades. Y tuvo tremenda buena acogida. Luego, el 2007 en calle Uribe, pinté una segunda pieza referente a esta temática en las paredes del Liceo de Niñas, pieza titulada “Sin censura parte 2”, que también tuvo buena acogida por parte de numeroso público que manifestó su aceptación frente al contenido de una obra ubicada en una esquina que de día connota educación y de noche, prostitución de travestis. También muchos ciudadanos manifestaron apoyo y descontento cuando el graffiti fue censurado. Decisión que tomó la directora del liceo, borrando parte del mural y descontextualizando por completo su sentido. La reacción fue prevista y por eso hay una leyenda dentro del mismo graffiti. Luego, en 2012, la empresa Homecenter Sodimac borró el muro de avenida Argentina con Homero Ávila a través del proyecto Chile Pinta. Tras todo lo sucedido, nuevamente recupero ese muro y decido pintar en él. Escogí el lugar por la carga histórica de mis graffitis anteriores y por la aceptación que tuvieron todas mis pintadas en dicha intersección, quedando de una u otra manera en la retina de la trama urbana entre comienzos del 2006 hasta septiembre de 2012. CONTENIDO La pieza pretende hacer un fuerte llamado a la atención pública para generar crítica y provocar una ola de interpretaciones. Por ello que no se deja en evidencia el titulo. Referente a la acción de “mutilar”, se entiende en esta pieza mutilación como sinónimo de censura. La pintura no busca ser literal; todo lo contrario: busca la reflexión personal del transeúnte, es casi un “experimento” social generando preguntas como: ¿dónde están los límites del derecho ciudadano en el espacio público? Sobre los derechos de expresión y su libertad, del arte y vandalismo, de la vida y la muerte metafóricamente hablando, relacionando lo efímero de los graffitis y el street art en general que son a la vez una potente máquina comunicadora, donde se cruzan lo evidente y lo interpretable: ¿Qué es lo que quiero ver? En definitiva… Esta pieza la titulo “El dulce derecho a mutilar”, utilizando como un juego de palabras lo de “mutilARTE”. Cuando hay una mutilación hay un corte que genera un límite y el límite divide algo que en un comienzo fue entero, una unidad. Puedes mirar su interior, escaso ejercicio de esta sociedad que sólo “mira hacia el lado”, pendiente de lo que hacen los demás con cero sentido de autocrítica, viviendo en una burbuja en red u online, donde todos se sienten con libertad de expresarse y decir cosas, poniendo frases célebres en cuentas de Facebook o Twitter para aparentar ser éticamente morales, creyendo que las soluciones se generan haciendo click en compartir. Pero ¿cuántos son tan libres de hacerlo en un muro REAL? El proyecto apunta a revalorizar la potencia del graffiti en la sociedad, preguntándose cómo la intervención en el espacio público genera mucha más controversia que un muro virtual. El graffiti siempre va en contra de lo que quieres ver; es denuncia y actualidad, un lenguaje contestatario y efectivo al mutilar el velo que tiene a una ciudadanía cegada y mal influenciada por los medios de comunicación, mostrando lo visceral de la sociedad en su interior. LENGUAJE La imagen representa una caja tipo “vitrina” seccionada por un corte longitudinal, como una planimetría de arquitectura en perspectiva cuyo interior está recubierto de azulejos o cerámicas blancas, definiendo un límite entre la calle y un espacio en profundidad “virtual”, exhibiendo piezas de una mujer mutilada como si fuera una galería de arte; NO LITERAL, confundiendo el fondo o haciendo pensar que se trata de una carnicería. Dramatizando la escena para persuadir al público y haga el ejercicio mental de la libre interpretación, buscando el cuestionamiento sobre el mismo graffiti: ¿Es esto arte? Importante pregunta que involucra a todos los sectores sociales porque el arte está ligado a la cultura. El graffiti aquí busca ese delgado y oscuro CORTE que muchas veces mutila los modos de pensar distinto y genera un límite, una distancia en toda la amplia gama de temas sociales que quieren imponer a través de los grupos de poder. La cerámica para mí es un material que en esta pieza simboliza lo frío, brillante y frágil que pueden ser las relaciones entre las personas. En general es una exhibición del cuerpo, pero no en su belleza… más bien en toda su crudeza, la misma crudeza con que el graffiti aparece de la noche a la mañana en la ciudad cuando desde el contexto de lo ilegal transmite una realidad social; desgarradora en este caso tanto como la censura puede ser: una mutilación. CONCLUSIONES Como era de esperarse, mi pieza ha generado aceptación y rechazo, y todas las preguntas hipotéticas que se hicieron en un comienzo lograron ser realidad con la reacción en cadena que tuvo la gente al opinar y discutir el tema, al defenderlo y atacarlo por su nivel ético y moral, etc. Mientras se realizó el pintado de graffiti hubo gente que aportó con dinero en señal de apoyo a nuestro trabajo, y una vez finalizado algunos manifestaron “y pa’ esto pasé plata?”. Esto es una clara señal de que existe gente que no conoce y no acepta cambios en su concepción artística y se deja llevar por lo que es socialmente más “bonito”, aun cuando la realidad no es así. Insisten en tener este mundo ideal. Pero para vivir en un mundo ideal primero hay que ver lo visceral, el error, el interior de uno mismo, del hogar, del barrio, de la ciudad, etc. Curiosamente me llamó la atención mientras pintaba que niños de 7 a 12 años de edad aproximadamente, me digieran “oh que bkn”, “está quedando la raja”. Está registrado en el video de la exposición. Poniendo en duda muchos comentarios de algunos padres que decían que a sus hijos les “perturbaba” la pieza de graffiti. ¿No será que les afecta a ellos? Esta pieza sirve y aporta con un fuerte y repentino llamado a la calidad de educación que tienen que tener los padres con sus hijos y explicarles cómo se debe diferenciar lo real de la fantasía, de lo que ven en TV, de lo que es arte, etc. en vez de pasar corriendo y taparle los ojos como muchos dijeron en sus comentarios. Una vez más confirmo y reafirmo que el arte graffiti es ARTE, lo quieran o no, aunque muchos se jactan que para ser artista hay que estudiar bellas artes en la universidad. Para mí un artista es alguien que con su actuar provoque algo. En forma independiente de temas estéticos, es un ser que tiene desarrollada su creatividad y comunica; que con TALENTO y BUEN OFICIO técnico CREA algo, y que se debe a un público sin buscar el deleite o el rechazo. El graffiti no discrimina y no pide permiso, como tampoco toma el consentimiento de participación ciudadana; no es un proyecto de arquitectura, es graffiti. Y todos los escritores de graffiti tenemos complejo de soldados, porque la esencia de este lenguaje es el taggin, “bombardear”, entonces puedo claramente decir una vez más: ¡misión cumplida! EXPOSICIÓN La exposición estará abierta del 23 de febrero hasta fines de marzo en la Sala Multiuso de Biblioteca Viva Antofagasta, integrando diversos medios, como bocetos, fotografías y video, un completo registro de los distintos momentos del proceso del proyecto que ayudarán a entender el mundo del graffiti y su poder como lenguaje artístico. La inauguración del sábado 23 de febrero será una instancia abierta al público para comentar y debatir sobre las implicancias de este trabajo.

Esta pieza la titulo “El dulce derecho a mutilar”, utilizando como un juego de palabras lo de “mutilARTE”. Cuando hay una mutilación hay un corte que genera un límite y el límite divide algo que en un comienzo fue entero, una unidad. Puedes mirar su interior, escaso ejercicio de esta sociedad que sólo “mira hacia el lado”, pendiente de lo que hacen los demás con cero sentido de autocrítica, viviendo en una burbuja en red u online, donde todos se sienten con libertad de expresarse y decir cosas, poniendo frases célebres en cuentas de Facebook o Twitter para aparentar ser éticamente morales, creyendo que las soluciones se generan haciendo click en compartir.

image

Izak Walter Mora Marambio

http://izakone.blogspot.com.ar/

(via barquitadepapel)

Vecinos planean borrar mural de mujer descuartizada

19.01.2013 | Francisco Henríquez ASI SE LLAMA EL LIDER CENSURADOR  , portavoz del grupo de antofagastinos que desea borrar el graffiti denominado, El Dulce Derecho a Mutilar, planteó que dicha pintura atenta contra los derechos de libertad de quienes no desean verlo.


image

El mural está ubicado en Avenida Argentina con Homero Ávila.

Por atentar contra los derechos de libertad, vecinos antofagastinos planean borrar el polémico mural llamado, El Dulce Derecho a Mutilar, que fue pintado por el estudiante de arquitectura de la Universidad Católica del Norte, Izak Mora.

Francisco Henríquez, porta voz de las personas que desean concretar esta acción, explicó que “el arte que realizó este señor atenta contra la moral, nosotros no tenemos que estar obligados a verlo. Todo tiene un límite”. 

Asimismo, advirtió que son muchos los antofagastinos que desean suprimir la pintura ubicada Avenida Argentina con Homero Ávila, por lo que han hablado con juntas de vecinos para coordinar durante próxima semana el borrado de El Dulce Derecho a Mutilar. 

Respecto a si han tenido conversaciones con Izak Mora, Henríquez, precisó que “con él no nos interesa conversar, porque es como conversar con un delincuente, para nosotros es un tipo sin valores, por mucho que estudie arquitectura, nosotros no vamos a conversar con alguien que este mutilando a una mujer y nos explique porqué lo está haciendo”.

»Ver más de #POLÉMICOMURAL

http://www.lun.com/Pages/NewsDetail.aspx?dt=2013-01-21&NewsID=214436&BodyID=0&PaginaId=26
CENSURA : Borran polémico mural de una mujer descuartizada en Antofagasta Ayer | Hace unos días vecinos del sector anunciaron su intención de eliminar esta obra, ya que ‘atentaba contra la moral’ y ellos no están obligados a verlo. Por las redes sociales critican la medida y explican que si bien a muchos no le gustaba este trabajo, esta no es la manera de demostrar su descontento.

Finalmente y tras diversas polémicas, borraron el mural de una mujer descuartizada que el estudiante de arquitectura Izak Mora, pintó hace más de una semana en el sector sur de Antofagasta. 

La medida que fue anunciada por los vecinos del lugar hace unos días, se debería según explicó el porta voz de éstos, Francisco Henríquez, a que “el arte que realizó este señor atenta contra la moral, nosotros no tenemos que estar obligados a verlos. Todo tiene un límite”. 

Fue así que anoche, después de diversas polémicas, la obra denominada El Dulce Derecho a Mutilar, ubicada en Avenida Argentina con Homero Ávila fue sobrepintada con pintura de color blanco. 

El hecho causó revuelo en las redes sociales, donde si bien explican que a muchos no le gustaba este trabajo, agregan que esta no era la manera de demostrar el descontento con el trabajo del joven. 

Hace algunos días, en una entrevista para El Mercurio de Antofagasta,Izak Mora, comentó que esta obra pertenece a un proyecto de tres pinturas que lleva por nombre “Sin Censura”, donde “la idea es plasmar la mutilación del arte, desde la sociedad al grafitti y viceversa y esto debido a la censura que produce la misma gente frente a temas que no quieren reconocer. Esta obra busca no ser literal, la idea era que la gente lo viera y criticara desde su propio punto de vista”.


Así quedó el mural. (D. Wyskiel)

Así era la obra del joven. (I. Mora)

Finalmente y tras diversas polémicas, borraron el mural de una mujer 


Graffitero que pintó mural de mujer descuartizada en Antofagasta defendió su obra

El autor del mural Izak Mora. (R. Selles).

16.01.2013 | “Esta obra busca no ser literal, la idea era que la gente lo viera y criticara desde su propio punto de vista. La idea es plasmar la mutilación del arte, desde la sociedad al grafitti y viceversa y esto debido a la censura que produce la misma gente frente a temas que no quieren reconocer”, comentó.

El destacado pintor de graffitis de Antofagasta, Izak Mora Marambio, se refirió a las críticas de algunos antofagastinos sobre su polémico mural, ubicado en la intersección de las calles Avenida Argentina con Hómero Ávila, el cual lleva por nombre “El Dulce Derecho a Mutilar”.


Fue durante la semana pasada que en las redes sociales, sobre todo enFacebooktranseúntes expresaron su descontento calificando la imagen como “fuerte”, debido a que en el mural está pintada una mujer descuartizada.

En una entrevista para El Mercurio de Antofagasta, el artista comentó que esta obra pertenece a un proyecto de tres pinturas que lleva por nombre “Sin Censura”, donde “la idea es plasmar la mutilación del arte, desde la sociedad al grafitti y viceversa y esto debido a la censura que produce la misma gente frente a temas que no quieren reconocer. Esta obra busca no ser literal, la idea era que la gente lo viera y criticara desde su propio punto de vista”.

Sobre la pregunta si por el contenido de la obra debía estar pintada en la calle, Izak comentó que “claro que es correcto el grafitti es de la calle, además tengo el permiso. Antes de llevar a cabo este trabajo, hice todo un estudio y pregunté a la gente del sector y sabía que iba a generar esta polémica, pero la idea era experimentar eso. Yo sé que la pieza es fuerte y reconozco que incluso para mí es fuerte, pero sin embargo era necesaria para que el proyecto resultara”.

“Me causa cierta duda cuando hablan de que es fuerte para los niños, porque estuve seis días pintando y palpé la reacción de la gente y muchos pequeños entre 7 y 12 años se me acercaron a decirme que estaba quedando bacán. Me extraña que la gente mayor me diga que es horroroso y ahí me pregunto ¿No será que a ellos como padres les afecta la pintura?”, añadió.

El pintor también agregó que “no he tenido problemas con esta pintura y espero no tenerlo. La mujer representa en mi pieza la fragilidad con que los temas sociales son tratados, sobre todo si se muestra de una manera distinta. Esta pieza es un llamado de atención a los papás para que le enseñen a sus hijos sobre qué es el arte, qué es la realidad y qué es la fantasía, para que los eduquen y no les tapen los ojos cuando pasen por acá”.